domingo, 20 de mayo de 2012

“MIENTRAS TODO ARDE”. De este disco hablan doce canciones. Están compuestas entre Sevilla y Madrid, entre Cádiz y Ortilla. Está mi visión parcial del mundo y una visión colectiva que nace de la suma de historias escritas ex profeso para este disco. Nos fuímos a tocar el disco en Diciembre del 2011 a un pueblo de Huesca que se llama Ortilla. Hay once habitantes en invierno y fuimos dieciseis durante una semana. Vinieron Javi Ruibal, José Recacha, Shahar Rosenthal, Roberto Terán y Amparo Sánchez. Tocamos las canciones al calor de una chimenea de piedra centenaria. Entre Enero y Febrero hemos grabado “Mientras todo arde” en Estudios Lo Suyo en el Puerto de Santa María. Hemos trabajado mano a mano Javi Ruibal, José Recacha y un servidor. Me llevé veinte canciones y grabamos catorce, y al conjunto del disco sobrevivieron doce. Hemos trabajado partiendo del silencio. De las doce canciones hay siete compartidas. Seis con poetas y una con la melodía del brasileño Leo Minax. La primera fue a medias con Lara Moreno, autora del texto de “Libélulas”. Es un blues con letra erótica de corte surrealista. Tiene alrededor de una década. Después escribí la letra de “Klimt” para que Leo Minax le pusiera melodía. Hemos grabado “Dime qué soy” una canción que no encajó en los discos anteriores y que me pidió su lugar. Y después Juan José Téllez escribió “Una vieja canción francesa” que musicalizé mientras vivía en El Bosque ( Cádiz ). Y de un año a esta parte nacieron “Vino entre amigos” con letra de Roberto Terán. Y “Rojo”, que escribimos a medias. “Hubo luz” es una historia de David J. Calzado. Y “Gasolina” una road movie en castellano de Tito Muñoz. “Viejas Glorias” la escribió Felipe Benítez Reyes y le puse melodía. Desde hace unos meses compuse “ El sentido utópico”, “ Mi tren” y “Este país”. La producción musical es de Javi Ruibal que también ha grabado baterías y percusiones. Hemos coproducido Jose Recacha y un servidor. José ha tocado también guitarras y bajos y ha creado arreglos para vestir las canciones. A principios de marzo y ya en Madrid, grabamos con Guillermo Mcgill la colaboración al violín de Shahar Rosenthal en “Rojo”. Durante enero y febrero grabamos en el Puerto con la ola siberiana que congeló también la bahía, estuvieron en el proceso orejas tan valiosas como las de Pilar, Javier Ruibal y Santiago Feliú. Paseé la orilla del Atlántico todos esos días. Me han inspirado Waits, Cohen, y Javier Cánaves, y Ángel González. Y Szymborska y John Berger. Y los Beatles y Andrew Bird. Y Sampedro y Saramago. Y la situación grotesca que vivimos. Y las guerras. Y las sobremesas con buena conversación. Y Bon Iver y Karmelo Iribarren. Las escuchas con amigos han sido una parte importante del proceso, algo nuevo para mí que siempre terminamos de grabar antes de mostrarlo. Fueron especialmente emocionantes las escuchas con Raúl Melgar, Carlos Chaouen, Fernando Lucini e Isidoro Blanco y familia, Fernando Iñiguez, Javier Bergia, Diego Montoto y Adriana Mateos. Decidí dejar menos cosas para mañana en general. Con este disco me he tirado al charco de la autoproducción, claro que acompañado de lujo por amigos generosos: Belén de La Puente, Jesús Azogue, Fernando González Lucini, Mónica Rosevil, David Maldonado, Antonio Romero, Virginia y su equipo: José Luis Sanmartín, Miguel Calderón, Beatriz Biec, Javier Olivan, Noelia Rodríguez, Jorge Naranjo, Mariona Guiu y Ariadna Relea, Amparo Sánchez (espina dorsal del proyecto). Hemos estado como en casa, en Valdelagrana, en ese apartamento frente a la bahía (gracias a Belén Ranea y familia). El trabajo de composición, el solitario y el compartido con compañeros de sobremesa poetas, y el de grabación han sido un fín en sí mismo. Ha resultado un proceso rico y libre y sin prisa. Ahora me arde el deseo de que estas canciones sean también vuestras. Paco Cifuentes.

lunes, 30 de mayo de 2011

Cuentas claras (Cristina Peri Rossi)

Este poema pertenece a "Estrategias del deseo" de Cristina Peri Rossi.


Cuentas claras

No sería raro

que un día cualquiera

-hoy, por ejemplo-

me dijeras la cifra exacta de dinero

que cuesta nuestro amor

en viajes

hoteles

e interminables llamadas telefónicas.

Al fin y al cabo

el dinero todo lo mide

así que si este amor

nos cuesta mucho dinero

será que es amor del bueno

del importante.

Sin embargo

recuerdo:

una vez

en mi juventud

fui feliz compartiendo el único cigarrillo

en un cuarto de pensión

fui feliz haciendo el amor a la intemperie

entre los juncos

fui feliz sin hotel

ni casa ni teléfono

ni lencería de encaje.

Tenía sólo dieciocho años.


lunes, 9 de mayo de 2011

La noche en las ciudades

Este poema pertenece a "Los ojos del extraño " (1990)

del valenciano Vicente Gallego.


(Looking for the heart of saturday night)

Tom Waits

A Luis Antonio de Villen



La noche en las ciudades



A lo largo del tiempo

y en diversas ciudades, he observado a esa gente

que transita en la noche: bebedores anónimos,

muchachitas de un día, cuarentones

que regresan vencidos del amor, todos ellos

buscadores sin mapa de un tesoro.

Por calmar otra sed beben sin ganas,

y en sus ojos he visto esas preguntas

que a veces el amor supo acallar,

pero muerto el amor, de regreso en la noche,

en sus ojos seguían las preguntas,

esas mismas preguntas que se hicieron

los poetas románticos al contemplar la luna,

pero también los griegos y los árabes

y tantos otros cuya historia

desconoce esa gente que se hace

esas mismas preguntas, esas tristes preguntas

que a mí me asaltan hoy ante esta copa:

en la falsa moneda de la noche

¿he buscado su brillo o he buscado su sombra?

¿Qué queda de la dicha que algún sábado

he creído sentir, o es que sólo

existe fingimiento en la alegría?

¿Qué ciudades, qué noches, qué luces o qué sombras,

qué palabras, qué cuerpos,

o qué extraño cansancio calmarán

este afán de vivir que la vida no sacia?

Para expresar lo que en las noches siento,

lo que en tantas ciudades y a través de los años

he sentido al volver los sábados a casa,

derrotado y dichoso, solitario,

debería quizá recurrir a la imagen

de esos vasos vacíos que la noche abandona

y en los que brilla el sol

por un instante al despuntar el día,

o haber sido un buen músico quizá,

escuchad a Tom Waits y dejad de leerme:

ahora

sólo a un blues se parece mi alma.


Brindo por Vicente y Tom Waits!

http://www.youtube.com/watch?v=jUJziJDypCo&feature=related


lunes, 2 de mayo de 2011

EL HOMBRE SIN SONRISA SE SINCERA O LA VIDA DESPUÉS DE LAS MODELOS

Como todos los lunes...

El hombre sin sonrisa se sincera o la vida después de las modelos

(Javier Cánaves, Limpieza y absorción)

El café y los nervios echaron a perder mi sonrisa.

Antes tenía una sonrisa estupenda.

Las amigas de mi madre se enamoraban

perdidamente de mí. Llegué a rodar varios spots publicitarios.

Cereales, promociones residenciales en la Manga del Mar Menor,

entidades financieras, ese tipo de cosas.

Alcanzada la mayoría de edad, tuve algún que otro romance

con modelos y chicas del business show.

El más sonado fue el protagonizado con Miriam Reyes,

Antigua chica hermida y Dama de honor en el certamen

de Miss España 1991. El público estaba con ella,

España entera estaba con ella, pero el jurado

O quien quiera que fuese

decidió que todos estábamos equivocados.

Manías de los expertos, ya se sabe.

Detalles que los legos en la materia no llegamos a comprender.

Siempre me gustaron las modelos. Irreales, escuálidas,

encantadoramente esquivas. Es cierto que una leyenda negra enturbia

sus vidas de pasarelas y excesos, pero yo siempre amé

las leyendas negras. El lujo, las drogas , los hoteles.

Cómo no amar todo eso. El sexo con las modelos es fantástico,

parece que te regalen la vida y, ciertamente te la regalan.

Pequeñas diosas anoréxicas, hijas suicidas de la posmodernidad.

Quien no ha visto amanecer desde el Hilton New York

con una modelo desnuda en la cama

pasada de alcohol, anfetas y megalomanía

no puede afirmar haber vivido.

La mayoría del tiempo somos putos esclavos.

Las modelos son ángeles liberadores, heroínas del fin de los tiempos

y la publicidad. Ellas nos salvan de la realidad,

tan engorrosa. Las amamos porque son irreales.

Quién coño quiere la realidad. Zona ajardinada, cómodos plazos,

las migajas de la clase media trabajadora.

Yo perdí el don.Lo tuve y lo perdí, así de simple.

Esta vida es un asco. Todas las noches sueño con modelos.

Vienen a mi habitación y me besan la frente,

los pies, las ingles. Sienten lástima por mí.

Si pudiera verme desde fuera seguramente

yo también sentiría lástima por mí. Pero no puedo.

Debo conformarme con el desprecio.

Hay algo hermoso en el desprecio de uno mismo.

Dignifica, tonifica los músculos, vacía el intestino.

Quizá, si me blanqueara los dientes, si pudiera sonreír

como lo hacía entonces, pero aquello es historia.

Ahora las modelos prefieren a otros.

No soy más que el hombre invisible en la torre de control.

El café y los nervios hicieron su trabajo.

Cada noche ejercito los músculos de la cara,

pero no hay nada que hacer. Cuidaré mi jardín,

me dejaré crecer la barba, puede que incluso

me dé por escribir poesía. De todos modos,

las modelos nunca se acuestan con poetas.

Sus razones tendrán.

De Limpieza y Absorción (Javier Cánaves)

lunes, 18 de abril de 2011

"Sur" de Roberto Terán.

El poema del lunes pasado.

Pertenece a "Huésped", que será publicado por la editorial Serendipia.

Sur

Quizá mis lentos ojos no verán más el sur

de ligeros paisajes dormidos en el aire,

con cuerpos a la sombra de ramas como flores

o huyendo en un galope de caballos furiosos.

(Luis Cernuda)



Amanece. Debería estar durmiendo.

¿Cuántas veces has sido un desierto

entre montañas?

Sabiendo cuándo olvidarse

y sé que tú, dibujando,

ya el sexo es hambre.


Para qué acostarse o deshacer la cama.

Amanece intentando recordar

qué carajo hago aquí a estas horas.


Todo queda demasiado cerca

cuando uno vive en Oriente.


Después, maratón

de pensamientos haciendo té.


Sobre la infinita taza

añado el agua caliente

a mi dosis de té verde

igual que ayer, igual que mañana.


Hoy quiero estar solo en el sur,

quiero transformar este norte.


Soledad no conozco

sino la de esta libertad de estar preso en ella.


He vuelto a amanecer débil

con la amenaza de este martes

de que me asalte furioso

ese reflejo de nadie

desde el líquido humeante;

hago que mi cavilar cambie

y me obligo a despertarme.


No quiero recuperar las notas de antes.

Quiero buscar las palabras que no aparecen.

Un poco menos ahogado

nado y salgo del estanque

da igual hacia qué parte.


En un rotundo cambio de compás

observo a las gentes ir y venir.


He untado sal en mis palmas.

Se impone el ritmo del mar.


Necesitan tempestad

Yo

sólo

quiero

calma.


lunes, 4 de abril de 2011

Encuentro inesperado (W. Szymborska)

Como todos los lunes, busco un poema para recitar en el programa de mis amigos de Planetario.
Éste de Wislawa Szymborska se llama Encuentro inesperado y pertenece a
" Paisaje con grano de arena "

Somos sumamente corteses el uno con el otro,
decimos: qué agradable encontrarnos después de tantos años.

Nuestros tigres beben leche,
nuestros halcones van a pie.
Nuestros tiburones se ahogan en el agua.
Nuestros lobos bostezan frente a jaulas abiertas.

Nuestras víboras se quedaron sin relámpagos,
los monos sin inspiración, y los pavos reales sin plumas.
Los murciélagos renunciaron a nuestros cabellos tiempo ha.

Sucumbimos al silencio sin acabar la frase,
sonreímos, sin recursos.
Nuestros humanos
no saben qué decirse.